jueves, 25 de agosto de 2011

Casino Royale: El "lobby" terrorista por la Ley de Seguridad Nacional

Son hasta el momento, según reportes de Milenio Televisión, 8 personas las que murieron en el ataque con granadas al centro de apuestas "Casino Royale", ubicado en una zona de Monterrey. Un grupo de hombres armados, refieren los clientes de este lugar, arrojaron granadas incendiarias al interior del local, causando como es lógico el pánico y terminando en las 8 muertes.

En el México fallido de Calderón y su inepto gabinete, escenas como ésta son cada vez más comunes, tanto como la reacción automática del "gobierno" al adjudicarle la culpa, de manera inmediata y sin investigación de por medio, al crimen organizado. Nadie parece dispuesto a poner en duda la versión oficial que carga a la cuenta del narcotráfico los más de 50,000 muertos en lo que va de este sexenio de pesadilla. De pasada, velada o abiertamente, se nos dice que tales atentados grotescos terminarían si se aprobara la Ley de Seguridad Nacional. "Es la herramienta que necesita el Estado" para combatir eficazmente al crimen, dicen algunos.

La Ley de Seguridad Nacional es un mamotreto legaloide sobre el que cualquier jurista decente se orina encima, por ser una especie de libro de texto del fascismo y la represión. Al gobierno usurpador, y la mafia que lo maneja, les urge que se apruebe, para tener control completo sobre los movimientos sociales, para reprimir a gusto y para instaurar, en suma, un estado de excepción que les permita seguir rapiñando al país a gusto.

Para justificar esta ley totalitaria, se advierte a la sociedad de la amenaza mortal que representa el crimen organizado. Amenaza real, sí, pero que en ningún caso justificaría la instauración de un régimen fascista, sobre todo si con los instrumentos jurídicos y legales vigentes, y no con la lógica bélica calderonista, es perfectamente posible combatir la delincuencia sin desangrar al país.

¿No es demasiada casualidad que en las últimas semanas, al complicársele a la mafia la aprobación de dicha ley absurda, hayan ocurrido atroces atentados en diferentes puntos de la geografía nacional? Y, para deleite de los mal pensados, han sido acontecimientos que no responden a la lógica tradicional del narcotráfico. La balacera en Torreón, al día siguiente en Morelia, los disparos afuera de una escuela en Ciudad Juárez, el granadazo en Veracruz, y ahora este atentado demencial en un casino regiomontano, parecieran ser hechos cuidadosamente planeados para sembrar el pánico en la sociedad, para generar una sensación de desamparo y desesperación, que prepare el terreno para la tan ansiada aprobación de la LSN.

Una ciudadanía con miedo, abandonada a su suerte, psicológicamente devastada, es caldo de cultivo fértil para las tentaciones totalitarias. No sería extraño que haya quienes, quizá de buena fe, comiencen a pedir "mano dura" (¿¿¿máaaas???) y la aprobación de medidas antidemocráticas "pero eficaces". Eso es lo que la mafia del poder espera anhelante, y es quizá la retribución a sus "patrióticos esfuerzos" de las últimas semanas.

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