¡Mucho cuidado!
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| Tarjeta Mi Ahorro Soriana |
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| Fraude contra ahorradores |
¡Mucho cuidado con la tarjeta "Mi Ahorro" de Banamex - Soriana!
Si no quieres correr el riesgo de perder tu dinero, lee con atención lo siguiente...
Esta es la crónica de cómo fui víctima de un fraude cometido por
Banamex, en complicidad con la cadena de autoservicios
Soriana. Doy a conocer mi caso personal, aunque en realidad es sólo uno más entre el cúmulo de denuncias que pueden encontrarse en Internet sobre las trampas que estas dos instituciones usan para quedarse con dinero de los ahorradores.
El pasado viernes 30 de abril, a eso de las 4:30 de la tarde, acudí a la tienda
Soriana Del Valle, ubicada en la esquina de Gabriel Mancera y el eje 5 (Eugenia) en la colonia Del Valle del DF. Necesitaba hacer unas compras y andaba cerca. Al estar pagando, la cajera, siguiendo un
script perfectamente ensayado, comenzó a hablarme de las ventajas de cierto "plástico" llamado "
Tarjeta Mi Ahorro de Soriana - Banamex" y animándome a
aperturar una.
La escena del crimen: Soriana Del Valle (DF)
Por lo que entendí, el producto ése funciona como un monedero electrónico, cuyo medio de acceso es una tarjeta emitida por Banamex y supuestamente válida "en todos los lugares donde acepten tarjetas". Para activar el monedero, se pide un depósito mínimo inicial de 100 pesos, y a partir de ahí es posible incrementar el saldo, gastarlo y "recargarlo", es decir: funciona bajo un esquema de pre-pago como el de los teléfonos celulares. Como tenía previsto hacer un pago por Internet justamente ese fin de semana, y por seguridad no quería proporcionar mi número de tarjeta de crédito, decidí llevarme la tarjetita, así que entregué mis 100 pesos y me fui.
Sábado, 1 de mayo.- Realizo via Internet una transferencia por $60.00 para cubrir un balance en mi cuenta de Mercado Libre; doy el número de la tarjeta "Mi Ahorro", la operación se realiza sin problemas y me olvido del asunto.
(OJO: el sábado es día inhábil para los bancos, o sea que ese día no pudieron perjudicarme porque no trabajaron)
Lunes, 3 de mayo: Malos presagios.- Ahí está, esa molesta sensación que tan bien conozco; llámenlo 'presentimiento' o 'intuición'; yo prefiero decir que es
la voz de la experiencia. Tengo pésimas experiencias con los bancos en general, cuando no me cobran las comisiones que se les antoja ("desconozco por qué le aparece esa comisión, pero en calidad de mientras, pague") me dan de alta algún "seguro de vida" que luego nadie me quiere cancelar. Bien dicen:
la mula no era arisca, la hicieron a palos; en fin, que por ese mal presentimiento llamé al Centro de Atención Telefónica, al número 5089-4262, donde me encontré con la sorpresa de que
mi tarjeta ¡estaba cancelada!.
(Se fijaron que el lunes ya era día hábil, y fue cuando me la cancelaron?)
- Yo: Oiga, ¿y se puede saber por qué me la cancelaron?
- Señorita: Señor Renegado (para efectos prácticos, pondré mi seudónimo), desconozco esa información, porque el sistema no me la arroja
(paréntesis: ¿quién es el imbécil que redacta los guiones que los empleados de los call center repiten como merolicos? ¿Qué es esa pendejada de "me la arroja"? Me imagino al pobre "ejecutivo" de servicio, siendo golpeado en la jeta por "la información" que su PC, en alarde de maldad, le avienta sin previo aviso).
¿No la canceló usted?
- Yo: ¿...? ¿Cancelarla YO? Si yo la hubiera cancelado, ¿usted cree que le estaría preguntando?
- Señorita: Le repito, Señor Renegado, que el sistema no me arroja esa información. Desconozco quién canceló su tarjeta.
(¡Obviamente no fue el vecino!, ¿verdad?).
- Yo: Bueno, ya que está cancelada, ¿dónde paso a recoger el saldo remanente, es decir, los 40 pesos que aun quedan ahí?
(silencio sepulcral...)
- Señorita: Mire, la opción que se le puede ofrecer es que acuda a una sucursal Soriana,
abra una nueva tarjeta, y solicite la transferencia de su saldo
(¡Mira qué astutos! O sea que para recuperar mis 40 pesos tengo que ir a depositar otros cien; y además con el riesgo de que en el ínter, me vuelvan a "cancelar" la segunda tarjeta y entonces en vez de transarme con 40 pesos me transen los 140 íntegros. ¿No le pierdes, pinche Roberto Hernández?)
No aburriré al lector con los detalles del largo viacrucis telefónico que tuve que sortear; baste decir que fueron
no menos de 3 llamadas al centro de atención de
Banamex y otras tantas al de
Soriana, con idénticos resultados: el banco le echa la pelota a la tienda, la tienda le echa la pelota al banco.
Nadie sabe, nadie supo; el banco afirma que en su "sistema" no aparecen los datos de
ésas tarjetas (dígase en tono casi como de asco); la tienda de autoservicio dice que son tarjetas que "el banco maneja", y mi dinero, como el de tantos miles de defraudados por esta
mega-pirámide,
va a engordar las insaciables bóvedas de estos ladrones de cuello blanco.
Bueno y... ¿tanto pedo por 40 pesos?
A estas alturas,
mis fans panistas estarán jodiendo con el argumento imbécil:
"¿tanto pedo por 40 pesos?"; es más, apuesto lo que sea a que más de uno, envalentonado cual
borracho de cantina, ofrecerá: "¡yo te los doy, cabrón!" (aunque, de tomarle la palabra, eso significara dejar sin tragar a su familia el resto de la semana).
Panistas "haciendo la vaquita" para "pagarme" mis 40 pesos... ternuritas.
No, señores: la cantidad en cuestión no tiene nada que ver.
NO SON LOS CUARENTA PESOS. Es el hecho en sí: es la prepotencia, la cara dura de unos
rateros que con la mano en la cintura decidieron cancelar una cuenta
sin previo aviso y sin ofrecer argumento alguno; es el cinismo de decirme que nadie sabe quién tiene el dinero, y nadie sabe quién me lo va a regresar. Ofende la desfachatez de una institución bancaria que emite una tarjeta
que lleva su logotipo (y el de MasterCard, por cierto) y ni por error se hace responsable cuando se trata de regresarle al usuario SU dinero. Irrita y encabrona que cuando necesitas aclarar que
te están robando, te traen de un lado para otro sin que nadie tenga los huevos para responder y decirte de frente las cosas.
El único motivo por el que Banamex o Soriana (o ambos) cancelaron mi tarjeta sin avisarme, fue para quedarse con el saldo remanente en la misma, y si no me transaron los 100 pesos completitos fue porque no pudieron (porque dispuse de una parte en día inhábil).
Me dirán, y con cierta razón: ¿cómo va a hacer eso el banco por pinches cuarenta pesos? ¡Es una cantidad ridícula! Habría que decir dos cosas:
Una: el dueño de Banamex, Roberto Hernández, que ha hecho en parte su insultante fortuna merced a evadir impuestos y demás triquiñuelas similares, es de la clase de buitres que, si ven un peso tirado en la calle, se tiran de hocico a pescarlo. Conozco muy bien a esa clase de empresarios-zopilotes mexicanos que están enfermos de dinero y que no vacilan si tienen la oportunidad de agenciarse un centavo más.
Pero, número dos: ¿a poco creen que soy el único al que Banamex y Soriana han timado? ¡Juar, juar! Internet está lleno de denuncias de personas a quienes Banamex y Soriana les han hecho la misma fechoría; hagan cuentas: 40 pesos aquí, veinte pesitos allá, 100 más de algún otro incauto... Multipliquen eso por los MILLONES de clientes que tiene este banco o esta tienda... ¿Ah, verdad? Entonces tenemos un FRAUDE ya no hormiga. Tenemos un FRAUDE MILLONARIO.
Estos son algunos ejemplos de otros casos reportados (y el correspondiente enlace para leer completo cada uno):