Todo comenzó hace aproximadamente un año, cuando al sentarme noté una leve molestia en lo que los pudorosos llaman "las partes nobles", y los médicos, con su lenguaje característico llaman la bolsa escrotal. En los huevos, pues. Algo así como si me los hubieran apretado un poco más fuerte de lo "normal" (cada quien sus perversiones, pues).












